EXOGAMIA – DIAGNOSTICO Y PREVENCION

EXOGAMIA
DIAGNOSTICO Y PREVENCION
Rabino Yerahmiel Barylka

Introducción
Cuando se publicó la primera edición del libro Matrimonio Mixto estábamos  compartiendo uno de los experimentos más originales y desafiantes que realizara alguna comunidad judía latinoamericana hasta ese momento: La planificación y realización de una estrategia activa en la lucha contra el matrimonio mixto. La edición se agotó rápidamente y poco después se imprimió una segunda edición. También se imprimieron ediciones fotocopiadas y el libro fue usado repetidamente en seminarios y coloquios. 
Desde entonces el mundo judío como todo el universo cambió. Dentro de él, las comunidades latinoamericanas, sufrieron de vicisitudes substanciales y avanzaron en muchos órdenes. Sin embargo, el problema del matrimonio mixto, sólo pudo contenerse en algunas, pero, en otras siguió su proceso inexorable. En ellas no se aplicó ningún programa diseñado específicamente para ese fin. Algunos se dieron por vencidos, otros no supieron qué hacer ni cómo, otros menos, inmersos en los problemas económicos primarios de sustento de sus actividades, dedicaron sus energías sólo a ello. 
La inmigración que llegó a Israel, en el último decenio, se caracterizó por un gran número de nuevos ciudadanos cuya identidad religiosa no estaba definida. Ello provocó una situación que supera a los habitantes judíos del Estado, y que repercute también sobre las comunidades más alejadas: ¿Cómo integrar completamente a todas esas personas al pueblo judío, según las normas religiosas?
En este tiempo el mundo también se intercomunicó mejor y materiales sobre judaísmo en español pudieron llegar a un destino mucho más amplio con una inversión económica menor. Este medio lentamente se convirtió en un instrumento de comunicación y educación. 
Releyendo las ediciones, pudimos comprobar que sus dos premisas básicas seguían vigentes: El matrimonio mixto es consecuencia de una identidad judía deteriorada o inexistente, y en otros casos, de dificultades objetivas y subjetivas para poder formar pareja dentro del marco comunitario. 
En este tiempo, y desde Israel, pudimos ampliar la mira y hacerla más universal. En esta edición escribimos para un espectro más amplio de personas preocupadas por conocer mejor el tema. Para dar medios  de volver a analizar el problema a la luz de los cambios habidos, y de sistematizar las respuestas y propuestas a un nivel general y a un nivel personal y familiar. Los padres no saben entender el fenómeno y se culpan. Los jóvenes que desean seguir siendo judíos se enfrentan con muchas dificultades para su continuidad. 
Es éste el lugar para advertir que el casamiento entre judíos es el primer requisito para la continuidad judía. Nuestro convencimiento no se basa en la suposición que el judío es superior, más inteligente, más noble, más hacendoso, mejor ni peor que cualquier otro descendiente de Adán.  Ser judío no hace a nadie especial. Un judío dice Kagan, “es como los demás hombres, como algunos otros hombres y como ningún otro hombre; entre ellos hay gente por debajo del promedio, iguales al promedio, por encima de los usual, algunos talentosos, otros creativos y también unos cuantos genios al igual que unos cuantos malandrines”.
Las personas se reconocen en su sufrimiento y en la gloria, más no en elementos externos. Por lo que no hay espacio para división ni para discriminación. Pero, simultáneamente, tenemos el derecho inalienable e imprescriptible de preservar a nuestro pueblo, derecho de igual valor al de todos por luchar por su continuidad y por sus costumbres. El Talmud en Sanedrín 37a, nos enseña: …“por eso el hombre fue creado solo, para enseñarte que cuando alguien destruye una alma israelita, las Escrituras lo consideran como si hubiese destruido un mundo y cuando alguien preserva un alma, las Escrituras lo consideran como si hubieres preservado todo un mundo. Además (fue creado) para guardar la paz entre los hombres, para que nadie diga a su prójimo: Mi padre era más grande que el tuyo… Y también para proclamar la grandeza del Santo bendito sea. Cuando alguien acuña muchas monedas con un mismo molde, todas ellas se parecen entre sí, pero el Rey de los reyes, el Santo bendito sea, modeló a cada persona con el cuño del primer hombre y a pesar de ello ninguno se parece a otro”  y la Guemará comentando ese texto nos dice:  “El hombre – dijo el rabí Meir – se diferencia en tres cosas de su prójimo , en la voz , en el aspecto y en la mente”  y el mismo rabí Meir dice más adelante: “El polvo del primer hombre (el polvo que sirvió para crearlo) fue recogido en toda la tierra…”
Vemos que era claro para nuestros maestros que todos los humanos son iguales, distinguiéndose únicamente por su individualidad física, la independencia del pensamiento y la conducta, la elección de credo y de las prioridades de la vida. No se iguala a las personas borrándole esas particularidades sino respetándolas. Para ello, cada grupo debe seguir siendo fiel a sí mismo.

Rab. Yerahmiel Barylka

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.